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miércoles, 26 de septiembre de 2012

Cuando Capraro se bajo del avión..en vuelo!


Una particular anécdota tiene a don Francisco "Pancho" Capraro cuando, tras tres acuatizajes frustrados con su hidroavión, decidió tirarse del frente a la desembocadura del Río Correntoso. Fue rescatado por dos ocasionales testigos, pero estuvo internado durante más de un mes.
El momento en que el See Bea es sacado del Nahuel Huapi, frente a la desembocadura del Río Correntoso. Click en la foto para ampliar.
(14/09/12)

Una de las mayores sorpresas que se llevaban los pasajeros del Hotel Correntoso en la década del cincuenta del siglo pasado, era la oferta para volar en un hidroavión, propiedad del mismo dueño del Hotel, y poder observar desde las alturas, la inconmensurable belleza de la región. Esta particular historia del hidroavión de Francisco Capraro, se inicia con la adquisición de un “Republic RC3 Sea Bee”, conocido popularmente como “el Sea Bee”.

Una Estanciera con alas"

Teniendo en cuenta un antiguo parámetro aeronáutico que considera que se requieren 50 hp. por pasajero (calculado para un avión de despegue en pista de asfalto o tierra) resultaba exigua su potencia para poder salir “full” de combustible y pasaje. La carrera de despegue se extendía en demasía, sólo ayudada por la intensidad del viento de frente, que lograba acortar esa carrera de despegue (punto crítico de todo hidroavión por el excesivo rozamiento que produce el fuselaje).

Este condicionamiento de carga, sumado a su baja relación de planeo (su diseño era poco aerodinámico) y su restringida capacidad de maniobra, condicionó su continuidad en el mercado, dejando de fabricarse ante la poca demanda.

El referido avión fue comprado de “0 horas” por Doaida SRL el 17 de abril de 1947. Esta empresa argentina lo matriculó bajo las siglas LV-NOV que lo identificaba como de uso exclusivo particular. Luego, el 25 de junio de 1949, la Empresa lo rematriculó para su uso comercial bajo las siglas LV-AGZ.

El 15 de enero de 1950, este hidroavión se accidenta en Colonia Elia, provincia de Entre Ríos, pero no sufrió daños de importancia, aunque estuvo inactivo durante varios meses.

La compra de Francisco Capraro

Francisco Capraro, novel aspirante a Piloto Privado de Avión compró oficialmente el Sea Bee el 27 de mayo de 1952, fecha en que lo matriculó con las siglas LV-FEZ para uso “particular”, según declaró ante el Registro Nacional de Aeronaves.
En realidad el avión, hacía varios meses que era de su propiedad pues el 2 de marzo de 1952, tuvo en accidente frente a la desembocadura del río Correntoso, en diagonal al hotel. Esta aeronave era volada por el piloto Demetrio Cottescu, quien llegó a ser un aviador muy conocido en la región, siendo, posteriormente Instructor de Vuelo del Aero Club Bariloche.

Era quien llevaba a sobrevolar a los turistas que así lo requerían (pocos se animaban) y le daba lecciones de vuelo a Francisco Capraro.

Y aquel día...

Era el mediodía de un día soleado y sin viento, cuando Francisco Capraro estaba realizando un “vuelo solo” (no poseía aún el brevet de la Fuerza Aérea, luego lo obtuvo en el Aero Club de San Carlos de Bariloche). Una inesperada rotación de vientos produjo turbulencia, y tras varios intentos frustrados no podía acuatizar el avión frente al hotel.

Ante la mirada expectante de los huéspedes que estaban en el comedor del hotel, Capraro realizó un último intento, y al acercarse al agua, sorpresivamente abrió la puerta y se arrojó del avión; éste “capotó” violentamente y se hundió en las transparentes aguas del lago.

Tras ser rescatado de las aguas por Humberto Guerrero y Ramón Gutiérrez, ocasionales testigos del accidente, fue internado en el Hospital de San Carlos de Bariloche donde permaneció más de un mes recuperándose de numerosas contusiones en todo el cuerpo.

Doña Adela Aguad de Capraro fue contundente: ”se terminó la aventura de la aviación”.
Y así fue, por supuesto...

Yayo de Mendieta
yayo@demendieta.com.ar
Villa la Angostura
 

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